lunes, 28 de mayo de 2018

La memoria de la lavanda - Reyes Monforte


Título: La memoria de la lavanda
Autora: Reyes Monforte
Publicación: Plaza & Janés, abril de 2018
Páginas:428

Dos meses después de la muerte de Jonas, Lena, fotógrafa profesional, reúne el valor necesario para cumplir la última voluntad de su marido: esparcir sus cenizas en los campos de lavanda del corazón de la Alcarria. Allí se reúne con el grupo de amigos de Jonas, entre ellos Daniel, su primo hermano, un sacerdote con el que comparte los sentimientos de amor y pérdida, y que guarda para sí muchos silencios.


Título: La memoria de la lavanda
Autora: Reyes Monforte
Publicación: Plaza & Janés, abril de 2018
Páginas:

Dos meses después de la muerte de Jonas, Lena, fotógrafa profesional, reúne el valor necesario para cumplir la última voluntad de su marido: esparcir sus cenizas en los campos de lavanda del corazón de la Alcarria. Allí se reúne con el grupo de amigos de Jonas, entre ellos Daniel, su primo hermano, un sacerdote con el que comparte los sentimientos de amor y pérdida, y que guarda para sí muchos silencios.

Sin embargo, igual que se heredan los afectos, se heredan también los odios. Lena deberá lidiar con la presencia amenazante de su cuñado Marco, un hombre envidioso y mezquino que no está dispuesto a respetar su duelo. Coincidiendo con el Festival de la Lavanda, recordará su historia de amor con Jonas y todo lo que se llevó consigo, reforzará lazos de amistad y desvelará secretos familiares escondidos durante demasiado tiempo.

Mis impresiones

De Reyes Monforte ya había anteriormente Besos de arena, Una pasión rusa y Un burka por amor. Son tres novelas diferentes pero que creo que siguen una misma tónica así que pensé que La memoria de la lavanda no iba a sorprenderme. ¡Cómo me equivocaba!

Esperaba la luz verde pero el color rojo insistía en perpetuarse con un exceso de soberbia. Siempre he tenido la impresión de que el rojo en los semáforos dura más que el verde, como creo que un fin de semana de lluvia se alarga más que uno soleado. La maldita querencia del mal por no abandonarnos, como si le debiéramos algo por querer que las cosas salieran bien. Quizá era cuestión de perspectiva y la mía no guardaba el mejor encuadre.”

Lena es una mujer que ha perdido recientemente a su marido Jonas. Una enfermedad letal se lo ha llevado. Lleva dos meses echándole de menos y teniéndolo en la cabeza cada segundo. Pero ha llegado el momento de cumplir con el último deseo de su esposo. Debe esparcir sus cenizas en un pequeño pueblo de la Alcarria llamado Tármino, que es donde nació y creció Jonas. Ella lo había visitado siempre junto a él y en su primer viaje sola se enfrenta a los recuerdos y una casa vacía.

Allí se encuentra con Daniel, el primo de Jonas. Es un sacerdote con el que tiene mucha complicidad y en el que puede apoyarse. También es inevitable la presencia de Marco, su cuñado, un hombre detestable que hacía muchísimos años que había roto la relación con su marido.

La memoria de la lavanda es una novela muy diferente a los anteriores trabajos que ha escrito Reyes Monforte. Sin embargo es una novela envolvente que te atrapa y te emociona desde el minuto uno. De corte intimista, su trama representa el duelo de la perdida. La propia autora ha confesado que es una novela que está basada en sus propios sentimientos al perder a su marido. No cuenta su historia sino que traspasa al papel todos los sentimientos que bullían en ella.

A parte de estos sentimientos de la soledad, de la pérdida del ser querido, del dolor de la ausencia, de los recuerdos que se agolpan cada minuto también es una historia en la que van saliendo a la luz secretos del pasado que llevan demasiados años escondidos. Las traiciones familiares, el desapego y las mentiras con que han convivido algunos de sus personajes durante muchos años.

La novela está maravillosamente narrada. Es increíble como la autora puede poner palabras a todas las emociones y sentimientos que están en el interior el personaje. Con una delicadeza extrema es imposible no ponerse en la piel de Lena, su protagonista. Una mujer que lo tenía todo en la vida. Es fotógrafa, una profesión que le apasiona. Tenía una relación plena con su marido, de afecto, comprensión, intimidad y una completa conexión. Y sin embargo, una terrible enfermedad lo destruyó todo en pocos meses. Ahora está sola y no sabe cómo seguir hacia adelante.

A Jonas le conoceremos por lo que nos cuenta Lena de él. Y nos da una imagen muy clara de quien fue y cómo fue. Claro que habla desde el dolor y el cariño por lo que su imagen aparece completamente idealizada. Cuenta con la ayuda de Carla, su mejor amiga, y la de Daniel, el primo de Jonas, dos aliados que serán vitales para que le acompañen en la despedida final. Daniel siempre tuvo una relación muy cercana con Jonas, desde la infancia. Quizás fue eso lo que despertó los celos y la ira de su propio hermano Marco, quien siempre ha sido una persona ruin y rastrera y tras la muerte de su hermano no abandonará este camino y seguirá importunando a los demás.

La memoria de la lavanda es una lectura intimista que hay que coger con calma. Se trata de interiorizar a su protagonista y por ello su ritmo es tranquilo (en algún momento puntual demasiado, es la única pega que le puedo poner) aunque es una novela que se lee con cierta fluidez. Su relato es conmovedor, cercano y como ya he dicho, de una delicadeza extrema. Cómo toca el tema de la enfermedad, el mazazo que supone para el enfermo y para la familia, el proceso de duelo, etc. La narración no puede hacerse de otra forma que en primera persona, hablando del presente y del pasado, que es la forma en que conoceremos como fue su relación y los recuerdos que aún están tan vivos en ella.

Situada en el pueblo ficticio de Tármino (que representa Brihuega, en la Alcarria) durante el Festival de la lavanda, el cultivo del que viven sus habitantes, ocurrirán una serie de acontecimientos que saquen a la luz cosas que muchos sabían pero que callaban.

Conclusión

La memoria de la lavanda es una novela muy emotiva que me ha gustado muchísimo leer por la delicadeza y la maravillosa forma en que está escrita.

viernes, 25 de mayo de 2018

21 maneras de hervir una rana - Rafa Moya


Título: 21 maneras de hervir una rana
Autor: Rafa Moya
Publicación: Autopublicado, noviembre de 2017
Páginas: 232

Si ponemos una rana en una olla con agua hirviendo, inmediatamente intenta salir, pero si la ponemos en agua a temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila y a medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida y aunque nada se lo impide, se queda ahí y hierve. Reaccionamos a los cambios bruscos, al dolor repentino, pero no a los cambios progresivos que pueden llevarnos a una situación insoportable.

21 Maneras de hervir una rana de Rafa Moya contiene veintiún relatos inquietantes que hierven lentamente en la olla de la empresa hasta provocar una ebullición de los aspectos más relevantes de este mundo: la competitividad, la motivación, el liderazgo, el poder, la envidia, el lenguaje empresarial, la estupidez, el aburrimiento, la burocracia, el machismo y todo aquello que hacen de la empresa (y de la vida) un lugar idóneo para hervir ranas sin ninguna compasión. Todo ello narrado a través del humor negro, el sarcasmo, la ironía y una sutil perspectiva crítica con el fin de que el lector pueda mirar a su alrededor y saltar de la olla antes de que hierve.

Mis impresiones

A Rafa Moya le conocí hace un par de años con Hormigas en la playa, una novela que una sorpresa muy agradable y que disfruté bastante. Si anteriormente nos dejaba una historia de suspense psicológico ahora opta por una colección de relatos con un toque muy peculiar.

21 maneras de hervir una rana es una compilación de relatos que va a representar diferentes situaciones y circunstancias que pueden darse o vivirse en el mundo laboral actual. Nos encontramos en un momento en que es difícil encontrar un trabajo pero también en el que es complicado mantenerlo. La competitividad, los extenuantes horarios laborales, el afán de liderazgo, las tensiones, los enormes objetivos a cumplir hacen que muchas personas se sientan estresadas y abrumadas por ello. Cuesta mucho hacerse un hueco y hay que mantenerlo como sea. Y a quien no le ocurra todo esto puede considerarse afortunado.

Rafa Moya toca el tema desde un punto de vista muy crítico pero utilizando un sentido del humor muy negro e histriónico. Así en estos relatos encontraremos paradojas, obsesiones, frustraciones que llevarán a sus personajes a traspasar ciertos límites. Algunos de estos personajes se sienten atrapados en enormes empresas para las que no son más que objetos de producción, no existen las concesiones y cada uno escapa como puede.

Así por ejemplo en El clip conoceremos a Armando, un cuarentón soltero que comienza por llevarse a casa un clip de la empresa. Un objeto tan simple y cotidiano en su día a día. Pero no es uno de los pequeños sino uno de esos grandes, fuertes y elegantes. Al principio tiene la intención de devolverlo pero con el tiempo la sustracción se convertirá en un vicio que acabará de forma desmesuradamente trágica.

En Un día laborable un trabajador normal y corriente recibe un correo de su jefe en el que hecha la bronca a todos sus empleados por un proyecto que no ha salido como debería.  Muy molesto e incluso enfadado comienza a enviar correos maleducados haciéndose pasar por sus compañeros.

En La decisión de Víctor nos encontramos a un hombre hastiado y cansado que está a punto de abandonar a su familia. Una decisión que a su mujer no le gusta nada y que va a pagar muy caro.

En Kamilah un programador con mucha experiencia laboral se enfrenta a una nueva aplicación que en principio tiene muy buen aspecto. El manejo es fácil y se siente a gusto. Tanto le gusta Kamilah que se encariña demasiado con ella.

En Tres por planta nos encontramos a una mujer que trabaja en la limpieza de un edificio y por fin ha puesto fin a uno de los mayores problemas que ha tenido durante el año que lleva en plantilla. Y es que uno de los empleados se meaba siempre fuera. Y la forma que ha tenido de hacerlo no ha sido nada convencional.

No todos estos cuentos tienen la misma extensión. En general no son extensos algunos de ellos ocupan solo una página. Y como suele suceder en las compilaciones siempre hay algunos que te gustan más que otros y aunque también me ha sucedido eso en general no hay ninguno que se me hiciera tedioso.  Algunos presentan situaciones violentas, otros extravagantes, algunas desmesuradas, otros te dejan un final sorprendente y en todos ellos está presente el sarcasmo y en algunos un sentido del humor muy negro que a mí particularmente me ha gustado.

El estilo de Rafa Moya es muy directo, cercano y natural. No se pierde en elementos innecesarios y va al grano. Es un libro que he ido leyendo poco a poco en diferentes momentos y días que es como suelo leer los relatos pero también porque creo que al tratar un único tema, con personajes en situaciones parecidas se disfruta más en pequeños sorbos. Quizás de una sentada se me hubiese hecho algo repetitivo. Pero vamos que ya esto va en gustos particulares y de entrada no era uno de los temas que más disfruto. O quizás sea que tampoco me veo reflejada en ese ambiente laboral tan tenso y tan oprimente que viven sus personajes.

Conclusión

21 maneras de hervir una rana es un conjunto de relatos que ambientados en el mundo laboral nos deja diferentes vivencias y situaciones de unos personajes que van traspasando los límites convencionales de enfrentarse a las cosas. Un libro en conjunto entretenido, que tiene algunos relatos muy originales y que he disfrutado.